Por fin el periódico EL PAÍS incluye nuestra acampada en el apartado de noticias relacionadas con la educación, aunque no encontramos, en la información que aporta, ningún trazo de la nota de prensa que elaboramos y enviamos ayer. Una vez más, la crónica se centra en la cuestión de la reducción horaria de la asignatura de Filosofía y Ciudadanía (1º bachillerato), y no hace referencia alguna a nuestras reivindicaciones con respecto a la forma en que se pretende impartir Educación para la Ciudadanía (2º de la ESO). Agradecemos la amabilidad con la que se describe nuestra iniciativa, pero no queremos dejar de recordar que la Asamblea se opone abiertamente a aspectos del borrador relacionados con esta asignatura (como la imposición de impartirla en inglés, la contemplación de una posible objeción a la asignatura o el establecimiento de modalidades de evaluación que atentan contra la libertad de cátedra).
Nuestra crítica puede tener un aspecto corporativista, en la medida en que nuestras exigencias están relacionadas con nuestro futuro laboral. Pero a la hora de plantear nuestros objetivos hemos pretendido ir más allá de esto, porque consideramos que una reducción horaria significa también un empobrecimiento en la formación que se les ofrece los alumnos, especialmente en lo que respecta a la riqueza de perspectivas y la capacidad crítico-reflexiva.
Hoy sabíamos que se acababa el plazo que la policía (es decir, el Ayuntamiento de Valencia) nos había dado para abandonar el campamento. Ayer decidimos ya, reunidos en asamblea, la forma en que queríamos reaccionar al desalojo. Después de considerar y discutir las opciones que teníamos, acordamos no ofrecer resistencia y realizar un acto de protesta simbólica en rechazo al desalojo.
Así pues, cuando ha llegado la policía y nos ha pedido que “procediéramos a recoger el campamento”, los estudiantes que hemos participado en la acampada, junto con aquellos que han querido solidarizarse, nos hemos sentado en el suelo de nuestro campamento, entre las tiendas aún plantadas, con la boca sellada… porque es así es como entendemos que nos quiere la Conselleria de Educación: sin voz que alzar contra la forma en que insulta a la enseñanza pública, y se encarga de poner trabas al papel transformador que debería desempeñar en la filosofía dentro de esta. Ambos gestos se ponen de manifiesto en la orden de borrador cuya retirada hemos demandado con nuestra iniciativa.
Acto seguido, nos hemos levantado en silencio y nos hemos dirigido al interior de nuestra Facultad uno tras otro y cogidos de la mano: allí es donde trasladaremos nuestro campamento hasta el próximo miércoles, día en que recogeremos nuestras tiendas para acudir a la manifestación convocada por los sindicatos y asociaciones de profesores.
A continuación, os ofrecemos el texto que uno de nuestros compañeros ha leído mientras permanecíamos sentados en silencio:
Los estudiantes de filosofía, convocados por la Asamblea de Estudiantes de Filosofía de Valencia, tomamos la iniciativa de acampar en los jardines de la Avenida de Blasco Ibáñez en protesta contra el proceso de reformas iniciado con la implantación de la LOE y la forma en la que nuestra Conselleria de Educación tiene intención de aplicar esta ley en el País Valencià. En especial, queríamos llamar la atención sobre aquellos aspectos de esta ley que afectan a las asignaturas relacionadas con la filosofía, puesto que consideramos que tanto la ley, como la orden de borrador elaborada por Conselleria imponen una paulatina desaparición de la filosofía del ámbito de la educación secundaria. Concretamente, cómo expresamos en nuestro manifiesto, nos oponemos a la reducción horaria de la asignatura de Filosofía y Ciudadanía en primero de bachillerato que prevé el borrador, al hecho de que se reconozca el derecho a objetar la asignatura de Educación para la Ciudadanía en segundo de ESO, a las absurdas opciones de evaluación del alumnado que obliga a ofrecer a todo centro (que violan la libertad de cátedra), y a la imposición de impartir la asignatura en inglés.
Durante estos días hemos tratado de informar, concienciar y difundir nuestra protesta entre la comunidad universitaria y la sociedad en general, recogiendo firmas y preparando las jornadas informativas y críticas que traten este tema desde distintas perspectivas, que tendrán lugar entre los días 20 a 22.
Pero además, en este jardín hemos asistido a clases, hemos leído y debatido textos que nos recuerdan porque aún hoy sigue teniendo sentido estudiar Filosofía.
Hoy viernes 16 de Mayo, nos vemos forzados a abandonar el Campamento Diógenes en defensa de la Filosofía y la Educación Pública. Los estudiantes hemos decidido reunidos en Asamblea adoptar una actitud de resistencia pacífica, sin dejar de expresar nuestro rechazo al desalojo policial.
No obstante, con el apoyo de nuestra Facultad, hemos decidido continuar con nuestra acampada reivindicativa en el jardín de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, desde donde seguiremos organizando actividades hasta el próximo miércoles día 21 en que levantaremos voluntariamente nuestro campamento para unirnos a la manifestación convocada por los sindicatos y asociaciones de estudiantes y profesores.
Queremos agradecer el apoyo prestado por los jardineros municipales, la directiva de la Facultad, los profesores que espontáneamente decidieron impartir sus clases en nuestro campamento y a todos los estudiantes y demás personas que se han unido a nosotros en nuestra lucha (bien firmando nuestro manifiesto o bien participando en el campamento).”
Asamblea de Estudiantes de Filosofía
A todos los que habéis estado ahí durante todos estos días, gracias otra vez y mucho ánimo…porque esto no acaba aquí, y lo vamos a seguir necesitando. Nuestras tiendas vuelven a estar en pie, esta vez sobre el césped del jardín de nuestra Facultad y con ellas nuestras ganas de reclamar una educación pública de calidad y que apueste por la filosofía.
Hoy sabíamos que se acababa el plazo que la policía (es decir, el Ayuntamiento de Valencia) nos había dado para abandonar el campamento. Ayer decidimos ya, reunidos en asamblea, la forma en que queríamos reaccionar al desalojo. Después de considerar y discutir las opciones que teníamos, acordamos no ofrecer resistencia y realizar un acto de protesta simbólica en rechazo al desalojo.
Así pues, cuando ha llegado la policía y nos ha pedido que “procediéramos a recoger el campamento”, los estudiantes que hemos participado en la acampada, junto con aquellos que han querido solidarizarse, nos hemos sentado en el suelo de nuestro campamento, entre las tiendas aún plantadas, con la boca sellada… porque es así es como entendemos que nos quiere la Conselleria de Educación: sin voz que alzar contra la forma en que insulta a la enseñanza pública, y se encarga de poner trabas al papel transformador que debería desempeñar en la filosofía dentro de esta. Ambos gestos se ponen de manifiesto en la orden de borrador cuya retirada hemos demandado con nuestra iniciativa.
Acto seguido, nos hemos levantado en silencio y nos hemos dirigido al interior de nuestra Facultad uno tras otro y cogidos de la mano: allí es donde trasladaremos nuestro campamento hasta el próximo miércoles, día en que recogeremos nuestras tiendas para acudir a la manifestación convocada por los sindicatos y asociaciones de profesores.
A continuación, os ofrecemos el texto que uno de nuestros compañeros ha leído mientras permanecíamos sentados en silencio:
Los estudiantes de filosofía, convocados por la Asamblea de Estudiantes de Filosofía de Valencia, tomamos la iniciativa de acampar en los jardines de la Avenida de Blasco Ibáñez en protesta contra el proceso de reformas iniciado con la implantación de la LOE y la forma en la que nuestra Conselleria de Educación tiene intención de aplicar esta ley en el País Valencià. En especial, queríamos llamar la atención sobre aquellos aspectos de esta ley que afectan a las asignaturas relacionadas con la filosofía, puesto que consideramos que tanto la ley, como la orden de borrador elaborada por Conselleria imponen una paulatina desaparición de la filosofía del ámbito de la educación secundaria. Concretamente, cómo expresamos en nuestro manifiesto, nos oponemos a la reducción horaria de la asignatura de Filosofía y Ciudadanía en primero de bachillerato que prevé el borrador, al hecho de que se reconozca el derecho a objetar la asignatura de Educación para la Ciudadanía en segundo de ESO, a las absurdas opciones de evaluación del alumnado que obliga a ofrecer a todo centro (que violan la libertad de cátedra), y a la imposición de impartir la asignatura en inglés.
Durante estos días hemos tratado de informar, concienciar y difundir nuestra protesta entre la comunidad universitaria y la sociedad en general, recogiendo firmas y preparando las jornadas informativas y críticas que traten este tema desde distintas perspectivas, que tendrán lugar entre los días 20 a 22.
Pero además, en este jardín hemos asistido a clases, hemos leído y debatido textos que nos recuerdan porque aún hoy sigue teniendo sentido estudiar Filosofía.
Hoy viernes 16 de Mayo, nos vemos forzados a abandonar el Campamento Diógenes en defensa de la Filosofía y la Educación Pública. Los estudiantes hemos decidido reunidos en Asamblea adoptar una actitud de resistencia pacífica, sin dejar de expresar nuestro rechazo al desalojo policial.
No obstante, con el apoyo de nuestra Facultad, hemos decidido continuar con nuestra acampada reivindicativa en el jardín de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, desde donde seguiremos organizando actividades hasta el próximo miércoles día 21 en que levantaremos voluntariamente nuestro campamento para unirnos a la manifestación convocada por los sindicatos y asociaciones de estudiantes y profesores.
Queremos agradecer el apoyo prestado por los jardineros municipales, la directiva de la Facultad, los profesores que espontáneamente decidieron impartir sus clases en nuestro campamento y a todos los estudiantes y demás personas que se han unido a nosotros en nuestra lucha (bien firmando nuestro manifiesto o bien participando en el campamento).”
Asamblea de Estudiantes de Filosofía
A todos los que habéis estado ahí durante todos estos días, gracias otra vez y mucho ánimo…porque esto no acaba aquí, y lo vamos a seguir necesitando. Nuestras tiendas vuelven a estar en pie, esta vez sobre el césped del jardín de nuestra Facultad y con ellas nuestras ganas de reclamar una educación pública de calidad y que apueste por la filosofía.
